Capital: Pristina

 Kosova map

Población: 2,100,000 (est.)

 

Evangélicos: no se sabe

 

 

Kosova new flag

 

Equipo de la MCE:

Peja (oeste)

 

La provincia de Kosovo es uno de los campos más nuevos de la MCE.  Nuestro ministerio allí está ubicado en la ciudad de Peja (previamente conocido como Pèc) en el extremo oeste del país.  

 

Cuando los refugiados kosovares empezaron a huir ante la invasión serbia a través de las fronteras con Albania en la primavera de 1999, los creyentes en Albania respondieron ayudándoles a éstas personas desesperadas.  Aunque los creyentes albaneses tenían muy poco para ellos mismos y sus familias, abrieron sus corazones y hogares para los refugiados.  Muchos de estos refugiados se encontraban en situaciones penosas en centros de refugiados muy pobremente equipados. Los apoyadores de MCE Internacional respondieron generosamente y con el envío de ayuda económica y camiones llenos de comida y ropa.


PejaLa crisis terminó tan rápido como comenzó, cuando las fuerzas serbias se retiraron de Kosovo y entonces los refugiados pudieron retornaron a sus hogares.  Muchos volvieron a Kosovo para encontrar todo destruido.  Una ayuda inicial fue dada para la reconstrucción de hogares o por lo menos tener hogares donde no les entrara agua y frío, especialmente en los crudos inviernos. 

Una nueva faceta de nuestro trabajo ha sido la consejería de niños quienes han sido traumatizados por los terrores que han presenciado.  Se empezó un club de niños para ayudarles a poder salir de su dolor.  Misioneros continúan trabajando con niños y con muchas mujeres quienes han quedado viudas por la guerra.  La situación aún no es estable y aún hay grandes contingentes de fuerzas armadas de las Naciones Unidas.  Nosotros mismos nos sentimos retados por otros grupos religiosos, particularmente por los de fe islámica. Actualmente, el enfoque de nuestro ministerio está en Peja (previamente Pèc) en la parte occidental de la provincia.

 

El ministerio de la MCE en Kosovo antes de la guerra de 1999


Antes del año 1999, muy pocas personas escucharon acerca de la ex-provincia yugoslava de Kosovo.  Las escenas dramáticas cuando la mayoría de albaneses fueron literalmente sacados por las autoridades serbias y la guerra posterior, fueron los hechos que determinaron nuestro deseo de servir. MCE ha tenido una larga asociación con Kosovo.  Desde 1968 cuando empezaron los programas de radio a Albania, un numero de nuestros obreros llevó ayuda y literatura a las personas e iglesias de ésa provincia. Uno de nuestros obreros en Albania, fue entrenado en la capital de Kosovo, Prishtina.


Volviendo a sus raíces

 

Nuestro trabajo actual en Kosovo fue empezado por una pareja que creció en la provincia y se convirtieron al Señor en 1988 a través de contactos de nuestros misioneros.  Después de su entrenamiento bíblico se mudaron a Tirana, la capital albanesa, para dirigir el programa de plantación de iglesias, donde vivieron por 7 años.  Durante la crisis de refugiados, amigos y familiares huyendo por sus vidas desde Kosovo, llegaron hasta sus puertas y ellos tuvieron que encontrarles espacio para donde pudieran dormir y comer.  Cuando ellos volvieron a Kosovo, muchos de ellos encontraron que ya no tenían ni tierra ni posesiones, así que de nuevo, los apoyadores de MCE ofrendaron para que se pudieran construir casas para algunos de sus familiares y amigos.  Luego, ésta pareja de misioneros kosovares volvieron a su tierra en el año 2000 con la visión de ayudar a re-hacer la vida de muchos y hacer obra pionera. 

 

La Vida en Kosova


La capital, Prishtina, es una ciudad de unos 800,000 habitantes.  Este número creció evidentemente después de la guerra del 99.  La vida está rápidamente volviendo a la normalidad, al punto que muchas agencias de ayuda social ya han dejado el país.  Las propiedades están aún siendo re-edificadas y muchas personas, especialmente viudas y niños continúan con una gran necesidad tanto física como psicológica para reponerse.  El camino político del país es incierto y aun hay un gran contingente de las Naciones Unidas y de policía extranjera.


La vida diaria también tiene sus altibajos.  El servicio telefónico y el servicio de correos aún puede ser caótico y la corriente eléctrica puede ser cortada por horas en un solo día, lo que significa que no hay luz, comunicación, elevadores, agua, etc. durante éste tiempo.


Llevando el Evangelio

 

Desde los primeros días después de la guerra, MCE Internacional ha estado presente en Peja.  La misión recientemente compró una propiedad que anteriormente era una iglesia evangélica con un pastor serbio.  Hemos vuelto a comenzar con el trabajo y esperamos extender nuestras actividades para hacer uso completo de las instalaciones.  Las demandas sobre nosotros van mas allá de nuestras posibilidades para responder, pero una pequeña congregación en Peja está haciendo un impacto fuerte y diferente en la comunidad.  Cristo ha cambiado radicalmente la vida de un numero reciente de convertidos y la diferencia es vista en sus actitudes y sus relaciones personales. Su vida y fe diaria está en una marcada diferencia con sus experiencias anteriores, especialmente de la así llamada "cristiandad" y los atractivos de esta nueva fe, real y verdadera, esta a punto de traer expansión a este pequeño grupo de creyentes.


Nosotros les pedimos que intercedan por nosotros para que el Señor traiga personas en Kosovo para que puedan vivir una vida de fe en Cristo Jesús y que la iglesia pueda ser un ejemplo de esto.  En todo este trabajo, es importante reconocer que los albaneses no tienen tradiciones eclesiales y que ellos no saben cómo funcionar como iglesia, así que este es un período excitante y con muchos retos.

 

Amenazas potenciales


Hay una oposición creciente por parte de grupos musulmanes, estimulados por fuerzas externas, aunque de momento las amenazas son pequeñas.  En tiempos comunistas la población mantuvo cierto acercamiento al Islam, lo que los fundamentalistas están aprovechando actualmente y deseando revivir.  Hay varias mezquitas que están siendo reconstruidas, muchas de ellas con dinero del exterior.  Obviamente esto también conlleva una reacción en contra del cristianismo, por las actividades percibidas por la comunidad ortodoxa antes y después de la guerra.  Las actividades musulmanas están empezando a influenciar la cultura y a generar alguna hostilidad hacia el evangelio y lo mismo hacia ideas occidentales. Otros también, amenazas contra la seguridad y las maneras cristianas de hacer las cosas, mientras buscan explotar la situación personal de muchos  y obtener retribuciones fabulosas con actos previos de violencia.  Por lo tanto, la vigilancia por los creyentes es esencial también.
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